El
libro Nei Ching y atribuido al emperador Amarillo Huang Ti, contiene las
referencias chinas más antiguas al masaje. Los libros hindúes del Ayur
Veda, escritos alrededor de 1800 a. de C. La literatura médica de los
doctores egipcios, persas y japoneses hace numerosas referencias a los
beneficios y la utilidad del masaje cuando se trata de curar o controlar
un gran número de enfermedades específicas. Julio César era pellizcado,
(masajeado ), diariamente, dado que padecía de neuralgias y Plinio, el
naturólogo romano, recibía regularmente masajes para aliviar los ataques
de asma que padecía.
En la Edad Media el masaje perdió su
posición privilegiada entre la profesión médica a causa del desprecio
generalizado hacia el cuerpo y el mundo físico, y la división entre
cuerpo y alma. Pero hoy en día hay una preocupación cada vez mayor por
mantener la salud y tener un estado de bienestar, lo que ha supuesto un
resurgir del masaje.

El
masaje se caracteriza por la manipulación manual de los tejidos
blandos: (piel, músculo y tejido conectivo) es un buen recurso para
aliviar el dolor pues aumenta la circulación y favorece el retorno
venoso, ayuda a drenar el exceso de linfa que se forma en las áreas
edematosas. El masaje también sirve para recuperar la movilidad
restringida entre los tejidos dañados y ampliar la función de estos,
reduciendo el dolor y promoviendo la relajación y el bienestar. Ayudando
en la recuperación y el mantenimiento de la salud
Beneficios del Masaje
La
acción mecánica del masaje (el roce del terapeuta con la piel del
paciente), genera hipertermia (aumento de la temperatura) y origina la
liberación de histamina que produce: vasodilatación superficial, aumento
de la transpiración, aumento de la secreción sebácea, favorece la
eliminación de sustancias de deshecho de la piel. La vasodilatación e
hiperemia originan un aumento del nivel de saturación de oxígeno de la
sangre arterial, activando la nutrición de las células, elevando el
contenido de hemoglobina y glóbulos rojos. De esta forma,
el músculo
recupera más rápidamente la capacidad contráctil, aumentando la fuerza
muscular, mejorando la resistencia al trabajo y disminuyendo la fatiga.
Además de favorecer
la circulación
arterial de la zona también tiene beneficios sobre la circulación
venosa. El masaje realizado en sentido centrípeto acelera el flujo
venoso, favoreciendo el retorno sanguíneo y aumentando la acción de las
válvulas. Sobre la circulación linfática. Favorece el vaciamiento y la
reabsorción de líquidos y detritus celulares, así como la salida de
materias tóxicas de la zona lesionada.
Sobre el
Sistema Nervioso
en función de la aplicación de la técnica se obtienen distintos
beneficios. Si se aplica suavemente, disminuye la sensibilidad de las
terminaciones nerviosas sensitivas y hay una sedación y analgesia. Si se
aplica más fuerte o rápido, permite liberar las fibras nerviosas
atrapadas por desequilibrios mecánicos en las articulaciones y en los
tejidos blandos que la rodean, al relajar las áreas de tensión. Aumenta
la excitabilidad de los nervios motores, aumentando el tono y
facilitando la contracción muscular, aliviando o haciendo desaparecer
las contracturas y la tensión muscular. También a causa de la hiperemia
producida mejora la nutrición de los nervios periféricos.
El masaje se utiliza en
estética
para disolver los cúmulos adiposos por la lisis mecánica que se produce
al trabajar la zona. Al maniobrar sobre el tejido graso, éste se
moviliza y las grasas tienden a disminuir. Aumenta la circulación,
aumenta la reabsorción de adipositos y se produce hiperemia lo cual
también beneficia a la nutrición de la piel.
Un masaje superficial
tiene poco efecto sobre la masa muscular, mientras que presiones
profundas y bruscas estimulan el músculo y aumentan la contractibilidad.
Un amasamiento lento con presiones suaves produce analgesia y
relajación, aplicado en unas condiciones de temperatura adecuada,
ambiente relajado, música, etc. permite que la persona se evada de los
problemas de la vida cotidiana. Siendo este un gran beneficio
psicológico.